Pedro León lleva dos temporadas en Primera división. Con cada asistencia y gol de falta que marca recuerda a la mejor época de Míchel en el Real Madrid. Juegan en la misma posición y con la misma elegancia. Hoy el 8 blanco le aconseja cómo llegar a su nivel. En ocasiones las personas tienen la sensación de haber vivido ya un determinado momento. Se trata del fenómeno conocido como déjà vu –“ya visto”, en francés–, aunque algunos aún lo asocian a teorías de la reencarnación o similares. En el fútbol, esos fogonazos memorísticos son muy socorridos. Ocurre cuando Messi regatea y proyecta al Pelusa. O cuando Kaká levita en un control como antes lo hacía Zidane. O con las carreras ronaldas y potentes del madridista Benzema. En Getafe tienen su propio déjà vu. Cuando Pedro León se aposta por la banda, la evocación viaja hasta su banquillo. Allí le observa Míchel, su fogonazo, hoy también su entrenador.
Pedro León juega en la misma demarcación en la que lo hiciera Míchel, condición casi inexcusable pero insuficiente para este tipo de añoranzas instintivas. Extremos derechos a la vieja usanza, técnicos y duchos para los envites, poco proclives a la custodia defensiva. “Míchel era un magnífico extremo y un gran jugador. Si no era el mejor de España, se encontraba entre los mejores”, recuerda Pedro León, que apenas le pudo ver de niño. Un día antes de que el murciano naciese, Míchel se dedicó a lo de casi siempre. Una asistencia suya daba el gol a Hugo Sánchez en el empate cosechado en Valladolid en la temporada 1986-87. Dos elementos que han atravesado la vida de Pedro León: Pucela y asistencia. “Siempre he sido más de dar pases de gol que de marcarlos”, asiente el futbolista de Getafe. De momento, en esta temporada, empata a tres.
Cuando hace ocho meses Míchel salvó al Getafe del descenso a Segunda, su presidente se lo agradeció con una renovación. Pero Míchel reclamó una cosa más: a un futbolista que jugaba en la misma posición en la que él lo había hecho, con la idéntica elegancia con la que él había paseado por los campos y con el exacto refinado golpeo de balón con el que él había enamorado a muchos y hecho rabiar a unos pocos. Pidió la incorporación de Pedro León, que entonces vestía de pucelano. “Se empeñó en que viniera, a pesar de cómo se puso el Valladolid con mi fichaje”, recuerda el hoy futbolista azulón. Cuando se le cita el paralelismo al jugador murciano, éste se ruboriza, ríe y mira hacia otro lado, recogiéndose como un niño al que le dicen que es muy guapo. “Es un halago muy grande que te comparen con Míchel. Pero a día de hoy yo no he hecho nada”.
Puedes leer el reportaje completo en www.mediapunta.es.

1 comentarios:
Hi everybody! I do not know where to begin but hope this site will be useful for me.
Hope to get some assistance from you if I will have any quesitons.
Thanks in advance and good luck! :)
Publicar un comentario en la entrada